El pasado 23 de junio el 52% de los británicos decidieron no seguir en la Unión Europea. El carro del Brexit sigue en marcha y aunque todo parece indicar que la salida no se hará efectiva hasta 2019, ya son muchas las consecuencias económicas, políticas y sociales que esta “salida” ha provocado. Veamos hasta qué punto el golf se ve influido por esta nueva vertiente geopolítica.

Son muchas las incertidumbres que surgen a raíz del Brexit en lo que se refiere al golf en España, Reino Unido y Europa en sí misma. La constante depreciación la moneda inglesa, la inseguridad por parte del mercado inglés ante tal desvalorización monetaria y sobre todo el no saber a ciencia cierta que va a pasar en un futuro, nos sitúan en un marco poco estable.

Por este motivo, el golf en España debería comunicar y transmitir ciertos parámetros y mensajes para este mercado inglés que “sufre” las consecuencias del Brexit. Algunos de estos puntos pasan por las campañas de Winter Golf, consistentes básicamente en vender las bondades de nuestro clima en comparación con el terrible tiempo que durante todo el año padecen los británicos. Sobre todo, la Costa del Sol, enclave de los más privilegiados de España.

Otros aspectos esenciales para reforzar la actitud temerosa provocada por el Brexit son: comunicar al mercado que España es un sitio seguro, teniendo en cuenta los momentos de incertidumbre internacional que actualmente reinan en países de Oriente Medio, Francia… Cultura, gastronomía, arte, enoturismo… Son solo algunas de las inmensas fuentes de atracción de turistas que no solo acudirán a nuestros campos de golf a practicar su deporte preferido, sino a enriquecerse y empaparse de todo cuanto nos rodea.

Son muchos los temas y vertientes que fluyen en cascada desde que el Brexit se hizo público. Ahora la divisa británica continúa en caída libre y no podeos pasar por alto la depreciación de la moneda y la consecuente caída de premios en diferentes campeonatos, como en el pasado British Open. Basta solo hacer una comparativa para entender de qué estamos hablando: las cantidades del open se calculan en libras por lo tanto, haremos una simple comparativa para ver los resultados.

Haciendo únicamente referencia al premio para el ganador, vemos que el año pasado el campeón se hizo con 1.150.000 libras, es decir 1.652.895€ según el tipo de cambio a 20 de julio de 2015. Sin embargo, en 2016, el premio alcanzó 1.175.000 libras, o sea 1.380.824, según el tipo de cambio de la fecha correspondiente. Diferencia, sustancial,
¿verdad? En definitiva, desde le Brexit los premios del British Open se han devaluado en alrededor de un millón de euros…

Otras dudas que surgen en relación con el Brexit y los diferentes Campeonatos, es la organización de los equipos de la Ryder Cup. La competición más importante del golf mundial por equipos reúne cada dos años a los mejores de Europa contra los de EE.UU. De momento nadie ha dicho que la Ryder vaya a sufrir cambios pero las dudas vuelven a estar ahí. ¿Dónde estarán los jugadores británicos?

No queremos finalizar este breve repaso a las posibles consecuencias del Brexit y el golf sin dejar de mencionar algunos otros aspectos económicos íntimamente relacionados con los campos de golf: la posible reducción o eliminación del IVA, con la consecuente reducción práctica en los green-fees, aunque sea poco probable ya que este impuesto significa el 20% de la recaudación del país.

Tampoco podemos olvidar la mayor dificultad de encontrar trabajo en el Reino Unido, así como el tipo de relación que tendremos a partir de ahora los europeos con los británicos. En principio se mantienen las cuatro libertades que erigen sobre la libre circulación de mercancías, servicios, personas y capital, lo cual es una buena noticia pues no afectaría negativamente al turismo, uno de nuestros principales motores económicos…